Vistas de página en total

3 de marzo de 2012

VIDA NUEVA


DIARIO
2 DE MARZO DE 2012

Hoy ha sido uno de esos días claves para tu vida. Una de esas fechas en que te despiertas siendo una cosa y te acuestas siendo otra. Y ni siquiera una copa te has podido tomar por culpa del estómago. Aquella gastritis del último verano aún colea sin consideración alguna para con tus antiguos vicios. Dejaste de fumar hace ya más de veinte años y ahora no puedes beber sin que el estómago anuncie su presencia. También te agenciaste, hace unos diez años, aquel colon irritable que te vuelve indigente cada vez que aparece con sus prisas intolerables e inoportunas de aquí y ahora. Y para colmo hay veces en que la ansiedad te visita como una vieja dama que quisiera saldar cuentas contigo, igual que la otra tarde en la exposición de Odilon Redon, en la sala Maphre del Paseo de Recoletos. Te tuviste que salir a la calle porque pensabas que te ibas a desplomar delante de todo el mundo, con el miedo que tienes tú a ese tipo de espectáculos.
Quiero decir que, ante tantos impedimentos físicos y psíquicos, no has podido celebrar tu nueva condición de hombre libre. No es que hayas salido de la cárcel, a ver si me entiendes, pero dejar de beber, voluntariamente, de la fuente que te ha mantenido los últimos treinta años, aunque no haya sido una decisión fácil para ti, estoy seguro de que dentro de nada te hará sentir la liberación que buscabas desde hace años.
Ahora no tienes otra opción que dedicar a tiempo completo toda tu capacidad de trabajo para conseguir el sueño de vivir de la escritura, aunque, por otro lado, no sé si sabes que se trata de una de tantas aspiraciones inalcanzables para el ser humano. Yo te recomendaría que no esperaras demasiado de la vida, tan sólo lo que ella quiera darte de motu proprio. Sólo si no lo esperas, puede que alguno de tus viejos sueños se cumplan. Te aconsejo, por tanto, que sigas escribiendo como hasta ahora, y si sonara la flauta agradéceselo a la Providencia, y si la flauta permaneciese muda, como suele ocurrir, al menos tu orgullo se vería cumplido por el mérito de haber trabajado libremente y sin exigencias. Por cierto, creo que una dieta adecuada va muy bien tanto para el estómago como para cualquier tramo del intestino. No sé si lo sabías.

No hay comentarios:

Publicar un comentario